Zona
Metropolitana de la Ciudad de México, sin conocimiento aún de sus habitantes
Pirámide de la Luna Vista de la Calzada de los Muertos desde la pirámide de la
Luna (al fondo a la izquerda la pirámide del Sol) La época de mayor apogeo de Teotihuacán
corresponde al Clásico Temprano de Mesoamérica (ss. II/III-VI) . Sin embargo,
los inicios de la ciudad deben colocarse en el primer milenio antes de la era
común.
Localizada estratégicamente al noreste del valle de México, en las
cercanías de la ribera norte del lago de Texcoco, Teotihuacán se convirtió en
la principal competencia de Cuicuilco durante el Preclásico Tardío. La erupción
del Xitle en el sur del valle apresuró la caída de Cuicuilco y favoreció la
concentración de la población y el poder político y económico en Teotihuacán.
Por motivos que aún no han sido del todo dilucidados, Teotihuacán se colapsó
hacia mediados del siglo VIII, dando lugar al Epiclásico mesoamericano.
Los
vestigios de la ciudad dieron origen a numerosas explicaciones sobre su
presencia entre los pueblos nahuas del Posclásico, que son conocidos por la
labor de recuperación de los misioneros de Indias, como Bernardino de Sahagún.
En los primeros siglos de nuestra era, Teotihuacán pasó a ser un estado
imperialista que fue ensanchando sus fronteras en gran medida. Durante su edad
dorada influyó sobre muchos pueblos vecinos e inspiró otras culturas además de
legar conocimientos científicos y culturales a las sociedades posteriores. Por
esta razón es muy frecuente encontrar por todo el territorio mexicano rastros y
evidencia de esta cultura.
La expansión del imperio de Teotihuacán. no se logró
por las armas, como cualquier otra conquista sino por el sabio manejo del
comercio y la religión. Cuando la ciudad se hizo grande y poderosa, las casas
pasaron a ser edificios de mampostería en lugar de simples chozas. La clase
gobernante, la aristocracia, vivía en un barrio rodeado por una muralla, construido
en las cercanías de lo que se llama la Calle de los Muertos (o calzada o vía).
Sus palacios estaban ricamente adornados por pinturas murales donde se
representaban las figuras de determinados animales, los dioses y otros
personajes relacionados con la religión. El resto de la población vivía en
construcciones que consistían en apartamentos de una sola planta en los que
llegaban a juntarse entre 60 y 100 individuos. Se llegaron a construir más de
2.000 viviendas de este tipo. En el centro tenían un patio y uno o dos templos.
Templo de Quetzalcóatl (Pirámide de la Pluma) Palacio de Quetzalpapálotl Patio Teotihuacán
(náhuatl: Teotihuacán, 'Ciudad de los dioses’)? es el nombre de una zona
arqueológica localizada en el valle del mismo nombre, que forma parte de la
Cuenca de México. Dista unos 40 kilómetros de la Ciudad de México y forma parte
de los municipios de San Juan Teotihuacán y San Martín de las Pirámides, en el
noreste del estado de México. Aunque la ciudad llegó a tener una superficie de
aproximadamente 20 km2, en la actualidad, el conjunto de monumentos
arqueológicos que se encuentra abierto a la visita del público representa
aproximadamente la décima parte de la ciudad original.
Teotihuacán fue inscrita
en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Se trata de
la zona arqueológica con mayor afluencia de turistas, por encima de sitios como
Chichén-Itzá o Monte Albán. A pesar de lo que pudiera suponerse a partir de la
gran cantidad de monumentos restaurados que conforman el sitio, las
excavaciones arqueológicas en Teotihuacán continúan hasta nuestros días, y han
dado como resultado un paulatino incremento en la calidad y cantidad del
conocimiento que se tiene sobre esta ciudad, de la que, por cierto, se
desconocen cuestiones tan importantes como su nombre original y la filiación
étnica de sus fundadores.
Se sabe, en cambio, que fue un sitio cosmopolita, por
la presencia documentada de grupos originarios de la costa del Golfo o los
Valles Centrales de Oaxaca.

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